Seres Alados – Serie

“Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad
debería tener alas”.

La carencia. Alejandra Pizarnik

 

En medio de una atmósfera onírica, el tiempo cronológico se detiene y fluyen los personajes. Transitan entre lo real y lo quimérico. El niño olvida y suelta. Juega y cuando lo hace, tiene una relación emancipada con las cosas. Así, estos niños ingrávidos buscan ser vehículo de una idea, una huella material que nos permita acceder a una dimensión más profunda de nuestra existencia, que se disuelve en lo que las cosas dejan percibir. Como cuando otorgamos a las nubes formas conocidas, siempre cambiantes ante la mirada interpretativa nuestra. Mirada construida por nuestra historia, nuestras circunstancias y por la particular manera en que percibimos el mundo que nos rodea, que no es susceptible de ser conocido sino interpretado.